
¿Qué habilidades resultan imprescindibles en el entorno laboral actual? ¿Qué es necesario que aporte un trabajador en un mundo donde las máquinas nos van sustituyendo en muchas tareas? ¿Cuál ha de ser nuestro valor añadido en el mundo laboral?
No os descubro nada nuevo al señalar que nos está tocando vivir una época de cambios y transformaciones que están teniendo un gran impacto en nuestra historia como humanidad. Si me pongo a reflexionar sobre ello, me imagino a nuestros antepasados en la prehistoria, sintiendo más o menos lo mismo que nosotros estamos sintiendo ahora con la transformación digital, pero ellos ante el fuego, los utensilios, las armas…, con cualquier aspecto que les permitiera, y al mismo tiempo les obligara, a cambiar su sistema establecido, su modo de vida, etc.
No sé vosotros, pero me imagino a los que vivieron el descubrimiento del fuego sintiendo una gran fascinación por lo que eso les permitiría y, a la par, reticencias o miedo ante los peligros e inconvenientes que el nuevo descubrimiento podría suponer. La diferencia con nosotros está en que los del pasado fueron teniendo más tiempo, como especie, para adaptarse a esos cambios. Por ejemplo, si nos vamos al pasado más reciente, la revolución industrial, con todos los cambios tecnológicos que conllevó, tardó unos cien años para su proceso de consolidación. Ahora, en cambio, nuestra vida cambia exponencialmente ya de año en año. De hecho, hay una generación, donde me incluyo, cuyos miembros nacimos en la era analógica y hemos tenido que convertirnos ya en la etapa adulta en “seres digitales”. Bueno, siendo claros…, seguimos en ello, porque el ritmo que lleva esta transformación digital no nos permite ni acomodarnos, ni consolidar nada. Así que ahí va la humanidad…, fluyendo como puede con todo lo digital y su cambio constante.
Y, ¿cómo nos afecta esto en el ámbito laboral? ¿Será verdad eso de que las máquinas nos van a sustituir en todo? Bueno, está claro que muchos puestos van a desaparecer y otros muchos se van a crear nuevos. Según las previsiones del último estudio del Foro Económico Mundial, el balance será de 83 MM de empleos destruidos, versus 69 MM de empleos nuevos creados, con funciones nunca hasta ahora realizadas. Lamentablemente, sale negativo, con un déficit o destrucción de 14 MM de empleos en términos absolutos.
Todo se irá viendo en el futuro, pero ya hay una cosa clara y es que lo que se busca en un trabajador a la hora de contratarle o de valorar su desempeño en el trabajo si es que ya está dentro de la Organización, ha cambiado y sigue cambiando continuamente.
Antes se primaba todo lo relativo a qué sabes hacer, tus conocimientos técnicos de las funciones de cualquier puesto y qué eras capaz de conseguir. Ahora eso sigue importando, pero menos. La balanza, en la actualidad, se está inclinando a dar mayor importancia al cómo trabajas, a qué aportas tú como valor diferencial a la hora de trabajar y, sobre todo, poniendo énfasis en aspectos que, hoy por hoy, son totalmente humanos y que ninguna máquina es capaz de conseguir por sí sola. Así que, resumiendo mucho la situación: las tareas o el “qué” hay que conseguir como resultado/objetivos, van cayendo en el lado de las máquinas y el cómo se consiguen esos resultados/objetivos, caen en el lado humano.
Eso quiere decir que las Soft Skills hace tiempo que han dado un paso al frente, son uno de los principales aspectos por los que se va a valorar a alguien a la hora de contratarle o a la hora de evaluar su desempeño laboral dentro de una empresa.
Y, ¿CUÁLES SON ESAS SOFT SKILLS QUE SE HAN CONVERTIDO EN IMPRESCINDIBLES A TENER EN NUESTRO PERFIL PROFESIONAL? ¿QUÉ SE VALORA MÁS EN LAS ACTUALES ORGANIZACIONES?
La respuesta a esta pregunta viene determinada por un criterio claro y es el de aquellas que conllevan comportamientos más intrínsecamente humanos. Por poner un ejemplo, pero al contrario, tener mucha orientación al detalle ya no es tan necesario: ahora las máquinas pueden revisar la calidad de algo con mucha más precisión que el ojo humano y a mayor velocidad.
Por ello, todo lo que conlleva un componente relacional, emocional y /o de puesta en duda de lo existente, se convierte en el valor añadido que podemos dar los humanos.
Tratando de aglutinar esta idea en etiquetas prácticas de nomenclatura de habilidades, voy a definir aquí lo que, a mi entender, constituyen las 10 habilidades más demandadas en el actual entorno laboral, provocado por la continua digitalización del mismo. Todas ellas son igual de importantes, no van en orden, sino que el peso de unas u otras dependerá del contexto laboral específico de cada puesto.
De este modo, si nos vamos por al ámbito cognitivo destacan:
1. Pensamiento Crítico: las máquinas, hoy por hoy, no cuestionan lo existente. Es importante saber poner en duda todo, con una visión constructiva, para ver si se puede mejorar, si vamos en la dirección correcta o equivocada. Eso lleva luego a la iniciativa y proactividad.
2. Creatividad: entendida como la generación de nuevas ideas (innovación) y también como la búsqueda de soluciones a problemas existentes.
Si nos adentramos en el mundo emocional, en ese caso otras Soft Skills que conforman parte de las más demandadas son:
3. Tolerancia a la frustración: esto es algo que, especialmente en la cultura española, tenemos que cambiar. Fallar o fracasar no es una tragedia, ni un drama, ni desgracia, ni nada parecido. El error es necesario, es lo que permite aprender a un humano, desde su más tierna infancia. Nos desarrollamos imitando a otros (aprendizaje por modelado) y a través de la experimentación (ensayo-error). La digitalización está haciendo que nuestro mundo actual sea cada vez más complejo y debemos estar preparados para el ensayo-error constante.
4. Resiliencia: es la capacidad de adaptarse ante las dificultades, no derrumbarse o romperse con ellas y salir transformados de las mismas. Más de lo mismo: autocontrol emocional, aprendizaje y adaptación.
Centrándonos en un ámbito de ejecución o actuación en sí misma, vemos que otras Soft Skills importantes son:
5. Flexibilidad/Adaptabilidad: ante la transformación y el cambio continuo no queda otra, te adaptas o mueres en el intento. Adaptarte a diferentes tareas, situaciones, ambientes…, saber gestionar el cambio.
6. Orientación a Resultados: entendida no sólo como intentar conseguir aquello que debes, sino como tener una ambición sana por ir siempre más allá y mejorar.
Y, por último, nos fijamos en el lado “estrella” de los humanos en el trabajo: el ámbito relacional. Partiendo de este también hay algunas Soft Skills que priman entre las más demandadas, como son:
7. Inteligencia Emocional: saber gestionar nuestras emociones y entender nuestro impacto en las de los demás. Es una de las imprescindibles, ya estemos trabajando presencialmente con otros o través de entornos virtuales con herramientas digitales. Da igual que acabemos todos dentro del metaverso, tener la suficiente inteligencia para relacionarte con otros, en el buen sentido de este concepto, es primordial.
8. Persuasión o Influencia: es parte de lo anterior. Saber detectar qué intereses son los que influyen en nuestro interlocutor resulta clave para poder convencerle sobre nuestros puntos de vista u objetivos.
9. Liderazgo: entendiendo este actualmente como el ser capaz de retar, desarrollar y transformar al equipo.
10. Colaboración: un equipo unido y bien ensamblado constituye siempre un “todo” superior a la suma de sus partes. Las máquinas suman tareas, pero no construyen algo superior.
En definitiva, existe un nuevo entorno laboral, que cambia constantemente y que plantea nuevas oportunidades y retos. Pero hay algo muy claro y es que muchos comportamientos humanos que nos acompañan desde el principio de la humanidad se han convertido en los más buscados y necesarios. No todo el mundo tiene esas habilidades y tampoco los tenemos todos desarrollados en niveles similares. Eso es lo que puede marcar la diferencia entre el perfil de un colaborador y otro.
Y vosotros, ¿cómo andáis en cada una de estas Soft Skills? ¿Las tenéis en fortalezas?, ¿tenéis que desarrollarlas?. Os invito a que cada uno haga balance y a tratar de desarrollar aquellas en las que veáis que tenéis más recorrido para seguir creciendo. Porque como alguna vez ha dicho Jhon C. Maxwell, uno de los expertos en liderazgo más influyentes: “El cambio es inevitable, pero el crecimiento es opcional”.
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